La piel rendida

Berlín

Y tan suave la piel rendida,
al tiempo, que no a mí..
y tan lejos ayer mar y costa,
y hoy dentro de tí..

Dentro de tí aprendí,
el valor de lo frágil en frenesí,
dentro de tí aprendí..
a entre tus alas morir..

Camíname de nuevo,
que otra vez me perdí,
descúbreme el otro,
camino a llegar a tí.

Dos faros desde mi costa,
dijeron ven a atracar,
bordeé con tentativa..
una y otra vez sin parar.

Tus ojos saben que cuido,
de tí cada aliento y suspiro,
cajita en la mano que guardo,
los ojos que yo no descuido.

Y un día morí en tu boca,
y sentí tu último grito,
tu cuerpo bañado sobre el mío,
me dijo vuelve, te necesito.

David Fernández 11.6.18

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Oscuridad en mujer

Berlín

Mujer oscura

Me senté, mirando el baile,
me cansé, ahogándome en tu falta,
desde ayer, te ví tan grande,
hoy supe, que vivir mata.

Ingeniaste el olor a nada,
pensaste que mi pozo te ahogaría,
lágrimas dejando grieta inundada,
impidiendo en lo profundo tu caída.

Y serías, la mujer oscura,
que en las noches no dormía,
dilatando a juglares la locura,
aquellos, que antes de tí vivían.

La vida por tí no pasa,
ni caliente ni fría
si yo fuera el aire que inhalas,
muy profundo..te salvaría.

21.10.2017

Pájaro del desierto

Berlín

Verde feliz,

pájaro del desierto,

sediento de agua,

de vida lleno.

 

Vuelan y cantan por tí,

los ángeles del desierto,

inspiro y me pinto de tí,

de hambre mi ego moría.

 

Deja que vista,

caminos de un claro,

deja que cruce

las puertas vacias.

 

Déjame ser

manos vacías,

déjame pintarme,

todos, todos los días.

 

Y de azul un grito,

que quiera dormir,

y me dices si pinto

el color de un licor.

 

Salta las piedras,

que eres ligero,

crece semilla,

que en tí yo creo.

 

Azul como el latido,

del mar en tu ventana, discreto,

susurrando, confía en “el pacto”,

de tí y el tiempo.

 

David Fernández del Álamo

Alicante 9.8.2017

Lágrima fértil

Berlín

Azul y verde

como engañada mentira,

que muerde en rojo,

la pena dormida.

 

Quiero ser la tierra,

que acaricia tus dedos,

ser lágrima fértil,

tus malos sueños.

 

Sólamente dame un minuto,

que despida a estos segundos,

que refresque puro en tí,

sintiéndose profundo.

 

Profundo es tu silencio,

tus ojos evitando,

que con los míos adivinen

qué te está matando.

 

Olvidemos miradas,

y abrázame que escuece,

porque tu herida, tan sola..,

del amor que se merece…

 

David Fernández del Álamo

Alicante 5.8.2017

Daría igual

Berlín

En el fondo darían igual,

la lengua y el paladar,

alma serena y en reposo,

ayudándonos a pensar.

 

Una anhelada ola,

ha calmado heridas,

la humareda blanca

me ha avivado las ganas.

 

Las ganas de vivir,

que tenía apagadas,

quiero gritar fuerte,

son tantas las ganas..!

 

Y ahora son menos,

las ramas que nublan,

al frente estoy más ligero,

morbosa mi penumbra.

 

 

David Fernández del Álamo

Berlin, 18.7.2017

 

Solo queda la poesía

Berlín

Cuando fumas amor,

corriendo tras la vida,

cuando vuelves de tí,

sientiéndote vacía,

solo queda la poesía.

 

Cuando huele a rincón,

vacío de besos

y engañas tu mirada,

viuda de sueños..,

solo queda la poesía.

 

Cuando mueres,

fingiendo aún estar viva,

cuando agarras tu rabia,

tragando saliva,

solo queda la poesía.

 

Cuando huele a cenizas,

de guerras comprendidas,

y tus piernas aún latiendo

de mi fuerza en tí dormida,

solo queda la poesía.

 

Amor, solo queda la poesía,

que más quieres que te diga,

siéntate en mi nube azul, tranquila.

 

Quítate la ropa,

y mírame, mejillas rojas,

mi mano en tu piel tan sincera,

y tú, erizada, y esa boca tuya..,

y aún felices..

que nos vista la Poesía.

 

David Fernández del Álamo

29.07.2017

Palabras

Berlín

Y ya no sé si este camino,

dá o no dá lo mismo,

y ya no sé si las palabras,

caminan conmigo.

 

Si gritando por mis ojos,

todo todo te he contado,

tu sombra lento y despacio

en mi cuello se ha enredado.

 

Palabras muertras y tristes,

borrachas y desnutridas,

palabras de mi garganta,

trinchera de mis huídas.

 

Palabras en mis bolsillos,

palabras en tus silencios,

olor y hambre de ustedes,

curando grises desprecios.

 

Palabras de tí,

palabras para distraer,

palabras que te dan frío,

porque no las amaste ayer.

 

Palabras del perder,

quedarse en hueso marfil,

palabras que nos ilustran,

morir en poesía es nacer.

 

Palabras viéndote débil,

acurrucado en tu bagnera,

palabras que no tienen miedo,

palabras que aman sin pena.

 

Berlin, 7.6.2017. David Fernández

Con ruido y sincero

Grito saliendo

Te ví con mochila de escuela,

me ví a mí hace agnos,

quise viajar tanto..

con ojos de enamorado.

 

Mi rostro reflejado en el cristal,

me gritaba lo difícil que sería,

mostrándome tan mayor..

la edad de mí se reía.

 

Mis ojos se derretían,

al ver el foco de tus senos,

hambrientos ellos de miradas,

y yo, lobo sincero.

 

Tu cara tan sencilla,

tus montes de ensuegno,

quisiera comerte..

me muero de miedo.

 

No me digas donde te encuentras,

o me querré matar,

tus ojos la nave marina,

los míos azul para navegar.

 

Prohibido encuentro piel con piel,

será un azote en vendaval,

para todas aquellas serpientes,

que nos quieren separar.

 

La arena del mar,

se ha enfadado conmigo,

por no hacernos los dos brisa,

y peinarla de carigno.

 

Yo con barba y algunas batallas,

mis ojos a tus riendas,

tú, cara de nigna buena,

despertando mis primaveras.

 

Y si me dejas explorar,

lento el centro de tus piernas,

pondré bajo tí una flor,

que con lágrimas regar puedas.

 

 

 

1,6,17  David Fernández. Berlin

Poemas a la valentía un Septiembre de 2016

Grito saliendo

En llanuras de playa cangrejil,

sirena tersa habita

Draconiana fuente de impulsos

temprano brío y mejillas

 

Ella viaja por el orbe

de la experimentación suculenta.

Ella con su piel de cobre

y esas piernas de magenta.

 

En las llanuras del ardor sutil

culpa incierta se cobija

Ninfa en su primera vez

temprano brío y mejillas.

 

Autor: Florián Recio

 

 

Pidiéndome tanto por sus ojos,

pude tarde, pero a tiempo,

descifrar por encima de lo lineal

que su cuerpo comenzaba a ebullir..

 

Fuerte latía su cuerpo,

y sus poros se abrieron

su frente tersa brillaba en sudor

y sus muslos necesitaron comenzar el baile,

pues sus recién nacidos pétalos..

se ahogaban en su propio jugo,

jugo que nació para mí,

como la alfombra roja,

que ante mí se extiende,

para que por encima de “bienquedas” y “acojonadillas”

llegue yo, para hacer justicia,

con ella y conmigo.

Autor: David Fernández del Álamo